Los firmantes de este artículo fuimos elegidos en el proceso de la IX Asamblea de IUCM para formar parte de su presidencia. Hoy, la mayor parte de nosotros permanecemos desvinculados organizativamente de IU como consecuencia de la decisión adoptada por su Consejo Político Federal el pasado 14 de junio. Decisión que, seguimos considerando, vulneraba los propios estatutos de Izquierda Unida además de constituir un gran error político. Pero queremos hacer público mediante este medio nuestra decisión de votar –y pedir el voto– en las próximas elecciones generales para la candidatura de IU-UP.
Creemos que es una decisión coherente
para con nuestra trayectoria política y responsable con la organización
de la que nos sentimos parte. Pero más allá, tiene que ver con las
necesidades de la lucha política democrática que existe en nuestro país,
con los trabajadores y trabajadoras y quienes viven –malviven– de su
trabajo o su pensión.
A estas alturas pocas dudas hay sobre
el carácter trascendente de las próximas elecciones generales. Nos
jugamos desplazar al gobierno de los recortes y la austeridad, del
tijeretazo a nuestras libertades y de las tramas de corrupción. Para
muchos y muchas, eso no será posible sino con la construcción de
una mayoría desde la izquierda que despliegue una política alternativa,
recupere nuestros derechos para hacerlos irreversibles e inicie un
cambio de las estructuras constitucionales, a la par que alcance una
solución territorial basada en el federalismo y la voluntad de la
ciudadanía.
IU-UP será determinante para la
formación de un gobierno alternativo a las políticas de recortes y
austeridad que ha desarrollado la derecha. Sin un grupo parlamentario
fuerte de IU-UP, no habrá gobierno de izquierdas. Ya estamos viendo la
deriva que se está produciendo entre los 4 jugadores de este parchís
electoral hacia la “centralidad del tablero”. Lejos quedan afirmaciones
sobre la necesidad de “ruptura” con ese mismo tablero y sus normas. Un
centro que, como todo el mundo sabe, no existe ni en geometría ni en
política y que es más bien un punto imaginario destinado a dar gato por
liebre. O un remedo del saturado camarote de los hermanos Marx, donde es
funcional ese criterio de que si se tienen unos principios pero no
gustan se cambian por otros, o donde las partes contratantes de la
primera, la segunda y la tercera parte se pueden intercambiar en un
acuerdo de Gobierno sin mayor contenido programático.
En la Comunidad de Madrid hemos visto
como gobierna de nuevo la derecha porque, en razón del sistema
electoral y por un porcentaje muy pequeño de votos, no llegaron a ser
diputados los siete primeros candidatos de IU. Eso hubiera cambiado la
correlación de fuerzas y Cifuentes no sería presidenta. Es un ejemplo
para la reflexión.
Por eso ahora todos y cada uno de los
diputados electos en las listas de IU-UP serán necesarios e
imprescindibles para la formación de un sólido grupo parlamentario que
defienda el programa con el que nos presentamos ante la ciudadanía. Más aún, en esta ocasión sí que cuenta cada voto, se obtenga donde se obtenga, para ese objetivo.
Pero además, hemos sido y seguiremos
siendo referencia parlamentaria del movimiento obrero organizado, de
los movimientos sociales y alternativos, de la conjunción de esfuerzos
de los trabajadores y los demócratas progresistas europeos para
construir otra Europa, de la paz internacional y la solidaridad con
otros pueblos que han escogido un camino soberano para construir su
futuro, lejano del imperialismo y el neoliberalismo. En todo esto
aplicamos una política de principios. Esa voz no debe ser
acallada por mucho que la derecha económica, política y mediática
pretendan sustituirla, limitando, entre otras cosas, la posibilidad de
conocer sus propuestas, como estamos viendo, al expulsar a IU y sus
candidatos de los debates con que pretenden influir en el voto.
Por eso, al confirmar nuestro compromiso de votación a IU-UP, cuyo candidato a la Presidencia del Gobierno es Alberto Garzón,
hacemos también un llamamiento para votar como nosotros a quienes son y
se sienten parte de la izquierda alternativa y tienen también en la
“mochila” su voto a IU y a quienes buscan una perspectiva nueva de
esperanza seria y solvente. No dejéis perdido el voto.
Desde ahora, en campaña, y desde el
día después, queremos contribuir, con otros muchos y muchas, a poner en
pie la Izquierda Unida necesaria.
Julián Sánchez Vizcaíno, José A. Andrés, Laura
Blázquez, José Castro, Carolina Cordero, Javier Cobo, Marifrán Jiménez,
José Antonio García Rubio, Lali Vaquero, Carlos Gutiérrez, Carlos Penit, Antero Ruiz, Armando Recio y Andrés
Hidalgo

No hay comentarios:
Publicar un comentario